Guía para elegir el mejor lavaplatos: tipos, materiales y consejos
Elegir el lavaplatos adecuado es una decisión que impacta directamente en la funcionalidad y estética de tu cocina. Un buen lavaplatos no solo facilita las tareas diarias de lavado y preparación de alimentos, sino que también se convierte en un elemento central del diseño del espacio.
Tipos de lavaplatos según su instalación
La forma en que se instala el lavaplatos determina tanto su apariencia como la facilidad de limpieza y mantenimiento. En Colombia encontrarás principalmente tres sistemas de instalación, cada uno con ventajas y consideraciones particulares que debes evaluar según el diseño de tu cocina y el tipo de mesón que tengas instalado.
El lavaplatos sobre cubierta, también conocido como topmount, es el sistema más común y compatible con cualquier tipo de mesón, incluyendo los de postformado que son muy populares en el mercado colombiano. El borde del lavaplatos queda visible sobre la superficie de la cubierta, lo que facilita enormemente su instalación y reemplazo futuro sin necesidad de modificar el mesón.
Sin embargo, el borde expuesto puede acumular suciedad, grasa y residuos de comida, requiriendo limpieza frecuente para evitar la formación de hongos o acumulación de bacterias en la junta entre el lavaplatos y la encimera.
El lavaplatos bajo cubierta, denominado undermount, se instala por debajo de la cubierta dejando la superficie completamente plana y continua. Este sistema solo es posible con mesones de materiales sólidos como cuarzo o granito, nunca con postformado, ya que requiere un material que no se dañe con la exposición al agua en el corte.
La gran ventaja de este sistema es que puedes barrer directamente los residuos de la encimera hacia el lavaplatos sin que el borde interfiera, lo que lo hace ideal para cocinas de uso intensivo y para quienes valoran la higiene y facilidad de limpieza. Además, el acabado visual es más limpio y sofisticado.
El lavaplatos empotrado o al ras, llamado flush, va instalado al mismo nivel que la cubierta requiriendo un rebaje específico en mesones de cuarzo o granito. El resultado visual es limpio y contemporáneo, perfecto para cocinas minimalistas y diseños modernos donde se busca que todo quede integrado de manera uniforme.
Este tipo de instalación exige mayor precisión en la medición y corte del mesón, por lo que es fundamental contar con un instalador profesional experimentado. El lavaplatos queda perfectamente alineado con la superficie, creando una transición suave que facilita la limpieza tanto como el sistema bajo cubierta.
Materiales: acero inoxidable vs. granito compuesto

El material del lavaplatos influye en su durabilidad, resistencia y facilidad de mantenimiento. Los dos materiales más populares en el mercado colombiano son el acero inoxidable y el granito compuesto, cada uno con características distintivas que los hacen adecuados para diferentes necesidades y presupuestos.
El acero inoxidable es el material más tradicional y versátil para lavaplatos en Colombia. Destaca por su resistencia a golpes, manchas y altas temperaturas, además de ser ligero y práctico para el uso diario. El acero inoxidable se adapta fácilmente a diferentes estilos de cocina, desde lo clásico hasta lo moderno, y está disponible en una amplia gama de precios según el calibre y el acabado.
Los lavaplatos en acero inoxidable suelen tener calibres entre 18 y 22, donde un número menor indica mayor grosor y resistencia. Un calibre 18 es más grueso y duradero que un 22, aunque también más costoso, y reduce significativamente el ruido cuando caen utensilios o el agua golpea la superficie.
En cuanto a los acabados del acero inoxidable, encontrarás opciones mate, satinado y brillante. El acabado satinado es el más común y práctico, ya que oculta mejor las marcas de agua y los pequeños rayones del uso diario.
El acabado brillante o pulido es más elegante pero muestra con mayor facilidad las huellas y marcas de agua, requiriendo secado constante después de cada uso. El acabado mate, logrado mediante técnicas como el chorro de arena, ofrece un aspecto contemporáneo y disimula mejor las imperfecciones, aunque es menos común en el mercado colombiano.
El granito compuesto, fabricado con una mezcla de cuarzo y resinas acrílicas, es extraordinariamente resistente y sofisticado. Materiales como el Silgranit destacan por su alta tolerancia a impactos, temperaturas elevadas y manchas, manteniendo su apariencia como nueva durante años.
Las ventajas del granito compuesto incluyen su resistencia excepcional a rayones, manchas y calor, además de requerir menos mantenimiento que el acero inoxidable y ser más silencioso durante el uso.
Su diseño es el paradigma del minimalismo y la elegancia contemporánea, disponible generalmente en tonos neutros como negro, gris, blanco o beige que se integran perfectamente con diferentes estilos de cocina. Sin embargo, suele tener un precio más elevado que el acero inoxidable y está disponible en una gama más limitada de colores.
Una opción emergente en el mercado es la piedra sinterizada, que se integra visualmente con el acabado del mesón creando continuidad estética y armonía. Este material ofrece alta resistencia y un aspecto premium, aunque su disponibilidad puede ser más limitada y su precio es considerablemente más alto que las opciones tradicionales.
Medidas críticas antes de comprar

Uno de los errores más frecuentes es comprar el lavaplatos sin tener claras las medidas del espacio disponible. Antes de decidirte, verifica tres dimensiones esenciales que determinarán qué modelos puedes instalar sin complicaciones.
El ancho del mueble bajo es fundamental. El lavaplatos debe caber en el espacio disponible con margen suficiente para el sello perimetral y las conexiones.
Los modelos estándar son de 60 cm de ancho, ideales para familias de cuatro o más personas, mientras que los de 45 cm son perfectos para cocinas pequeñas, apartamentos o parejas que no requieren tanto espacio. Si tienes un mueble de 80 cm o más, puedes optar por modelos de doble cubeta amplios o incluso lavaplatos con cubeta adicional y escurridor integrado.
La profundidad de la cubierta también es crucial. El estándar es de 60 cm, pero si hay variación afecta qué modelos entran correctamente. Una profundidad adecuada de la cubeta, de 20 cm o más, permite lavar mejor utensilios grandes y salpicar menos agua hacia el exterior. Las cubetas muy superficiales, menores a 17 cm, tienden a causar salpicaduras constantes y dificultan el lavado de ollas y bandejas.
El espacio interior del mueble bajo el lavaplatos no debe pasarse por alto. El sifón y las cañerías necesitan espacio suficiente bajo el lavaplatos para instalarse correctamente. Cubetas muy profundas pueden generar problemas con el mueble bajo, especialmente si hay tuberías, estructuras o cajones que limiten el espacio disponible.
