Cómo instalar un lavaplatos paso a paso: guía definitiva y consejos
Instalar un lavaplatos en la cocina puede parecer una tarea complicada, pero con las herramientas adecuadas, una buena planificación y atención a los detalles es posible realizarla de manera ordenada y segura.
Herramientas y materiales necesarios
Para realizar este trabajo se necesita un lavaplatos compatible con el espacio disponible, una grifería adecuada, un sifón, tubos para el desagüe, mangueras flexibles y cinta de teflón. También es recomendable tener silicona sanitaria o un sellador impermeable, ya que este producto ayuda a evitar que el agua se filtre entre el fregadero y el mesón.
Entre las herramientas más utilizadas se encuentran el metro, el lápiz, el destornillador, el alicate, la llave inglesa y un balde para recoger el agua que pueda quedar en las tuberías. Si el mesón todavía no tiene el espacio para instalar el lavaplatos, también se necesitará un taladro, una sierra caladora y brocas apropiadas para el material de la superficie.
En Colombia, los lavaplatos de acero inoxidable son muy comunes por su resistencia y facilidad de limpieza. Sin embargo, también existen modelos de cerámica, granito sintético y otros materiales.
Verificar las medidas del espacio

El primer paso consiste en medir el mueble y el área donde se instalará el lavaplatos. Comprueba el largo, el ancho y la profundidad del espacio, y compara estas medidas con las del fregadero. También debes revisar que el mueble tenga suficiente resistencia para soportar el peso del lavaplatos, sobre todo si está fabricado en cerámica o en un material grueso.
Debajo del mesón debe quedar espacio suficiente para ubicar el sifón, las mangueras y las llaves de paso. Si el mueble tiene cajones, revisa que no interfieran con las tuberías. También es importante verificar que la grifería pueda instalarse sin golpear la pared, una repisa o algún gabinete superior.
Cerrar el suministro de agua

Cierra las llaves de paso que llevan agua al lavaplatos. Si no existen llaves independientes debajo del fregadero, cierra la llave general de la vivienda. Después, abre la grifería durante unos segundos para liberar la presión acumulada en las tuberías.
Coloca un balde debajo de las conexiones y desmonta el lavaplatos antiguo, si lo hay. Es normal que salga una pequeña cantidad de agua de las mangueras y del sifón. Ten a la mano varios paños para mantener seca el área de trabajo y evitar que el agua llegue a los muebles.
Si vas a instalar un lavaplatos eléctrico, un triturador de alimentos o cualquier accesorio conectado a la corriente, desconecta la energía desde el tablero eléctrico antes de manipular los cables. Nunca trabajes con instalaciones eléctricas en una zona húmeda.
Marcar y realizar el corte
Coloca el lavaplatos boca abajo sobre el mesón y utiliza su borde exterior como referencia. Marca el contorno con un lápiz, dejando en cuenta que el corte debe ser un poco menor que el borde superior del fregadero. De esta manera, el lavaplatos podrá apoyarse sobre la superficie sin caer dentro del orificio.
Algunos modelos incluyen una plantilla de instalación. Si la tienes, úsala para obtener una medida más precisa. Antes de cortar, verifica varias veces las dimensiones y asegúrate de que no haya cables, tuberías ni refuerzos debajo del mesón.
Realiza el corte con cuidado y utiliza una herramienta apropiada para el material de la superficie. Después, elimina las astillas, el polvo y las rebabas. Si el mesón es de granito, mármol o cuarzo, no es recomendable cortarlo sin experiencia ni herramientas especializadas, porque podría quebrarse o quedar con un acabado irregular.
Instalar la grifería
Es más sencillo instalar la grifería antes de fijar el lavaplatos en el mesón. Coloca la llave en el orificio correspondiente y ubica por debajo la arandela y la tuerca de ajuste. Aprieta la tuerca con una llave hasta que la grifería quede firme y alineada hacia el frente.
Después, conecta las mangueras flexibles a las entradas de agua. Por lo general, la manguera de agua caliente se identifica con el color rojo y la de agua fría con el azul. Envuelve con cinta de teflón las roscas que lo necesiten, aplicándola en el mismo sentido en que se ajustará la conexión.
No es necesario utilizar cinta de teflón en uniones que ya tienen un empaque de goma, porque el sellado se realiza mediante ese empaque. En estos casos, la cinta puede impedir que la pieza ajuste correctamente.
Aplicar el sellador y ubicar el lavaplatos
Limpia el borde del corte y la parte inferior del lavaplatos. Ambas superficies deben estar secas y libres de polvo, grasa o residuos. Luego aplica un cordón continuo de silicona sanitaria alrededor del borde que estará en contacto con el mesón.
Coloca el lavaplatos dentro del corte y presiónalo suavemente para que el sellador se distribuya de manera uniforme. Revisa que quede centrado, nivelado y apoyado correctamente. Si el modelo incluye grapas, ganchos o soportes de fijación, instálalos por debajo del mesón siguiendo las instrucciones correspondientes.
Retira el exceso de silicona con un paño húmedo antes de que se seque. Después, respeta el tiempo de curado indicado en el envase. Evita utilizar el lavaplatos inmediatamente, porque el movimiento y la humedad podrían afectar el sellado.
Conectar el desagüe
Desde la parte inferior del lavaplatos, instala la rejilla o válvula de desagüe junto con sus empaques. Ajusta la tuerca inferior hasta que quede firme y comprueba que el empaque esté bien ubicado. Si queda torcido, pueden aparecer filtraciones.
A continuación, conecta el tubo vertical al sifón. Esta pieza debe quedar debajo del lavaplatos y conservar una pequeña cantidad de agua en su interior. Esa reserva funciona como una barrera que ayuda a impedir el regreso de malos olores provenientes del sistema de alcantarillado.
Conecta la salida del sifón al tubo de desagüe de la pared. Evita forzar las piezas y no dejes tramos demasiado largos o doblados, ya que podrían acumular residuos y causar obstrucciones. Si el lavaplatos tiene dos pozuelos, utiliza una conexión diseñada para doble desagüe y comprueba que ambas salidas queden bien ajustadas.
Revisar las conexiones de agua
Conecta las mangueras de la grifería a las llaves de paso. Primero ajusta cada unión con la mano y después utiliza la llave inglesa para dar un pequeño apriete adicional. No apliques demasiada fuerza, porque podrías dañar la rosca o deformar el empaque.
Abre lentamente las llaves de paso y observa cada conexión. Si aparece una gota, cierra nuevamente el suministro y revisa la posición del empaque o el ajuste de la unión. Luego deja correr el agua durante unos minutos para comprobar que la grifería funcione correctamente.
