Qué es una silla ergonómica y por qué importa para la salud.
Quizás no lo hayas notado, pero es muy probable que una tercera parte del día lo pases sentado en un asiento y no por turismo. Ya sea en el bus, en el carro, en tu casa o en la oficina esta postura es de las que más prevalece y no es precisamente la más conveniente. No es para dramatizar, pero si para que lo tengas en cuenta y actúes en consecuencia.
Es que por más concentrado que estés debes romper la inercia para que tu mente y tu cuerpo no sufra molestias. Sin importar la edad cada vez son más las visitas a consultorios médicos para aliviar dolores de espalda, hombros o del propio cuello. Tanto la columna vertebral en su zona lumbar como en el área dorsal son proclives a resentirse al no contar con una higiene postural adecuada.
Si no le das importancia a esto pueden generarse dolencias o limitaciones que afectarán tu modo de desenvolverte. Es por eso que es clave sostener simples cambios en tus hábitos y adoptar una consciencia postural al sentarte. Para empezar a aplicar este cambio duradero puedes empezar a partir de un mueble sencillo: la silla ergonómica.
¿Para qué sirve una silla ergonómica?
Al momento de repasar brevemente los elementos que integran una oficina notarás que el escritorio, el perchero e inclusive una pizarra pueden ser indispensables para ambientar y diseñar cualquier espacio. Aún en oficinas muy pequeñas con luz natural o artificial, en planta baja o en pisos superiores, hay una manera común de ordenarlos para que no sea un caos.
Pero más allá del orden, sin dudas la silla ergonómica tiene que ser un requisito y es necesaria para que puedas cumplir todas tus funciones. Este tipo de asiento está pensado y realizado en base a principios básicos de ergonomía, es decir el modo en que el espacio de trabajo debe adaptarse al cuerpo de cada persona y no al revés. ¡Es un principio muy sencillo pero no muchas veces aplicado!
A partir de esta idea, la forma fija e impersonal de una silla convencional es dejada de lado por este tipo de silla que tiene varios puntos de ajuste. Esto permite adaptarla no solo a la estatura sino también a la anatomía y las costumbres posturales que ya tiene y que son propias de cada persona.
¿Cuáles son sus características principales?
Puestos a resumir, al momento de decidirte por comprar una silla ergonómica necesitas saber cuáles son sus características principales. De forma muy veloz puedes pensar en que tu asiento tenga una profundidad que no presione a tus rodillas, aunque también hay otros detalles que son muy importantes:
- Base giratoria: Las ruedas permiten que el movimiento sea constante y directo sin que tengas que hacer fuerza con tu torso para desplazarte.
Altura ajustable: esto es clave para que tus pies queden apoyados de forma completa en el piso y tus rodillas hagan un ángulo recto de 90 grados.
- Soporte lumbar: un respaldo para tu columna lumbar que acompañe la curva de tu columna vertebral ayuda a no forzarla y resentirla cuando está sentada.
- Reposabrazos: al ser regulables impiden que tus hombros y el cuello se tensionen.
- Reclinación controlada: en jornadas de trabajo largas esto permite que modifiques tu postura para darle mayor soltura.
¿Por qué estas sillas son muy importantes para tu salud?

No debes pensarlo como un objeto lujoso ni mucho menos como una moda para exhibirte. Las sillas ergonómicas son herramientas necesarias que ayudarán y mucho al cuidado integral de tu salud. En las distintas tareas administrativas frente a una computadora te permitirán cambiar mínimamente de postura.
Al reducir la carga sobre tu cuerpo al estar sentado durante muchas horas, no solo previenes dolores crónicos en tu espalda y en tu cuello, también reduces las chances de contractura e incluso hernias discales. Además, tu circulación de sangre será mejor al no tener tan presionados los muslos.
Una mayor comodidad en tu cuerpo permitirá que te concentres más y sientas menos fatiga. Esto no solo es un beneficio para ti sino también para tu empleador que notará de qué manera impacta tu rendimiento en una mayor productividad. ¡Que mejor que sentirte cómodo y potenciar tus capacidades!
¿Cómo saber si una silla es realmente ergonómica?

Desde ya que no todas las sillas son ergonómicas. Antes de decidirte a hacer tu compra es posible que puedas tentarte con asientos que se vean bien y que sean funcionales al ambiente que acondiciones. Pero lo más importante es que puedas armar tu estación de trabajo con una silla ergonómica que te permita un uso extendido.
Un asiento regulable, un respaldo con soporte lumbar y que tu cuerpo no quede fijado solo en una posición son requisitos mínimos para prevenir malestares que pueden derivar en enfermedades serias.
Personalizar tu silla ergonómica te permitirá adaptarla a tus propias necesidades y sentirla más propia. Notarás que en tu trabajo será una las cosas a las que más valor le darás.
¿Qué más necesito saber para mejorar mi higiene postural?
Una silla ergonómica es esencial, pero por sí sola no va a cambiar tus hábitos posturales. Es necesario que tanto en tu casa como en tu oficina realices pausas activas cada 45 minutos o cada hora además de estiramientos suaves para mejor la salud de tu columna.
Debes entender a la ergonomía como un sistema integrado que incluya a la silla, el escritorio, la altura de la pantalla que uses, así como una rutina de movimiento que te ayude a que tu cuerpo no adopte el vicio de una sola posición.
De seguro que resultan más cara que otras sillas como las plegables o las apilables, pero lo que estarás haciendo es una inversión en tu bienestar físico y mental. Ahorraras así en estudios médicos, fisioterapias si eliges un camino preventivo en tus conductas diarias. La ecuación da positiva si consideras que una buena conducta generara beneficios tanto para ti como para tu empleador. ¡No esperes más y consíguete una!
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